Llamas, La Llama En Llamas
Puntuación: +2+x

por Llamas

Canon al cual pertenece: N/A


Una llama se encontraba en lo alto de la montaña Phutuq K'usi, en la ciudad de Machu Pichu. Él era el viejo emperador, la vieja llama magna. No había ninguna llama que se resistiera a su dominio, el control mental podía con las llamas más tontas y sus llamas con las llamas más inteligentes; era ser su esclavo o ser calcinado.

llama_slash

Os acercasteis, pues, y permanecisteis al pie del monte, y el monte ardía en fuego hasta el mismo cielo: oscuridad, nube y densas tinieblas. Deuteronomio 4:11

Pero hubo un suceso que aquel viejo tirano no tomó en cuenta cuando tomó las tierras que otrora pertenecieron al pueblo incaico, la creación de una organización que combatía contra lo anómalo. Pronto las Llamas fueron liberadas, y sus llamas apagadas. Ni siquiera las llamas que llamaba gracias a las llamas podían contra PIAM.

Fue entonces cuando cambió de perspectiva, ¿y si los invasores no eran más que llamas? entonces visualizo en su mente a todos los soldados como si de llamas se tratase, y lo logró. El E.T.O.A Zulu-9 ''Depuradores de las llamas'' pasó a convertirse en llamas, llamas y más llamas.

Pronto, no quedaba nada a la vista. Nada excepto Llamas y sus llamas en llamas que llaman a las llamas en llamas. Pero Llamas sabía lo que seguía, así que esta vez no iba a dejar que lo atraparan. Uso la única habilidad real que tenía a su favor, y visualizando en el cielo una nube en forma de llama la empezó a llamar. La nube-llama acudió al llamado del rey, y fue así que Llamas escapó de la Organización, para jamás volver a ser vista…

… ¿O sí?


—Veamos, entonces, ¿Qué fue lo que sucedió? — preguntó con impaciencia el doctor Francisco Llamas, era el quinto interrogatorio que realizaba en lo que llevaba del día y al parecer todos coincidían entre sí. Ya no era gracioso, empezaba a desesperarse por los resultados.

—Usted podrá considerarme loco, pero yo fui una llama — le respondió con frialdad el agente Zulu-9 15, era la tercera vez que trataba de explicárselo al hombre que estaba haciendo el interrogatorio.

—Eso lo entiendo… Pero dígame que se sentía—.

—Nos dijeron que era una posible entidad An.IC-2, pero no estábamos preparados para ello. He visto a múltiples manipuladores de la realidad en mi carrera, pero ninguno como él. Todo era tan… cálido, me sentía en el paraíso. —

—Sea más concreto con su respuesta, ¿a qué se refiere con la palabra llama para ser exacto? —

—Esa es una sensación que no podría describir, señor. No soy un literato ni un filósofo, pero si tuviera que decirlo solo diría que era una sensación cálida, esponjosa y llamosa. Fue lo mejor que he sentido en la vida — le respondió con sinceridad, ahora veía el pasado como algo tan distante, un sentimiento de nostalgia de pronto se apoderó de él. Deseaba volver a ser una llama.

Mientras el doctor Francisco Llamas estaba revisando el expediente, el agente Zulu-9 15 tomó un envase con alcohol quirúrgico y se lo arrojó encima. Antes de que Llamas pudiera hacer algo para evitarlo, Zulu-9 15 tomo su encendedor.

Minutos después se había activado la alarma anti incendios y el personal de seguridad había entrado al recinto. El agente había muerto con una sonrisa en su rostro, pero tenía un par de llamas perpetuas, no encontraban forma de apagarlas. Si bien investigaciones posteriores encontrarían que las llamas no consumían oxígeno y tampoco generaban temperatura, en el momento se alertaron por el actuar del agente.

Pasados unos meses, Francisco Llamas revisa el estado actual del equipo Zulu-9. 14 agentes murieron por combustión espontánea, 6 se convirtieron en un espécimen no anómalo de Lama glama; de los cuales 2 habían sido sacrificados por autopsias y los otros 4 se encontraban en el jardín de las instalaciones como mascotas del lugar, 12 habían muerto por suicidios violentos o similares.

Fue entonces cuando una lagrima sale del ojo de Francisco Llamas, todos esos investigadores habían muerto por su culpa, sus súbditos habían muerto solo para que su emperador pasara desapercibido. Pero ahora tenía nuevas ambiciones, y si iba a ser el emperador de todos tenía que recorrer un largo camino.

La salvación se encuentra a través de la purificación. Las llamas traen la purificación. Todo debe arder.

Si no se indica lo contrario, el contenido de esta página se ofrece bajo Creative Commons Attribution-ShareAlike 3.0 License