El ataque de Antofagasta
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por Llamas

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Guerra!

Las trompetas del apocalipsis habían sonado en Antofagasta, un regente insecto que parecía salido del mismísimo infierno había dado la orden de atacar el país de Chile. El ejército chileno había sido destrozado en las primeras horas del combate, dejando cerca de 8,000 muertos. Aproximadamente 15,000 agentes de E.T.O.A. junto con 12 pilotos U.G.D. se encontraban en la zona creando un perímetro alrededor de la zona tratando de acorralar a la C.I., pero pronto las cosas iban a cambiar.

Los insectos humanoides comenzaron a mandar las coordenadas de los pilotos U.G.D. a los satélites bélicos que tenían en órbita, pero sin que PIAM se enterara un misil balístico salió desde una base lunar y dio directo en los satélites bélicos. Un ritual a gran escala empezó a suceder en el campo de batalla, un círculo mágico de proporciones colosales empezó a notarse en el cielo, solo algunos de los veteranos de E.T.O.A. sabían lo que estaba por suceder, quienes empezaron a vitorear porque eso significaba que ya iban a llegar los refuerzos.

Los muertos empezaron a levantarse, el Sacerdote mayor Von Tarviss estaba activando uno de sus viejos trucos para traer a la vida a los hombres que habían luchado y muerto con valor, al menos durante las próximas 6 horas que serían cruciales para expulsar de la región a los que ahora trataban de conquistar Chile. Los cadaveres de los aliens insecto, animales , soldados chilenos y agentes E.T.O.A. por igual comenzaron a levantarse de entre los muertos para luchar una vez más. Un ejército compuesto por cadáveres destrozados y seres que ni siquiera podían seguir catalogándose como humanos empezó a avanzar como una única unidad hacía el regente insecto de C.I.

T'kalugh, el lider de la casta de las Fuerzas exteriores estaba comandando una brigada de infantería de aproximadamente 3,000 miembros de la sociedad del siervo eterno (todos los miembros disponibles que vivían en Chile), los cuales provenían principalmente de las Carnes Furiosas (capillas 246, 314 y 067) Mecánicas (capillas 142 y 364) y Fuerzas exteriores (capillas 318, 123, 674, 215 y 501). Ayudaron a los soldados de PIAM presentes con fuego de cobertura para que pudieran retroceder del encarnizado campo de batalla.

Mimrich Kha-mbrert, el regente de C.I. en la región, observó la situación, se estaba viendo superado por las fuerzas de PIAM y de los malditos cultistas de la sociedad del siervo eterno, esos lacayos del dios sangrante que solo sabían matar ahora se encontraban apoyando a los estúpidos de PIAM. Tomó un extraño vial con un líquido negro en su interior y lo arrojó hacía el campo de batalla mientras decía unas palabras en un idioma extraño que resonaron por todo el campo de batalla. Nadie las entendió en el momento, pero más tarde un lingüista dio una traducción lo más acertada posible:

que (sangre/rojo) que se ha (derramada/desbordada) en este día (regalada/ofrecida) sea un (¿regalo/ofrenda?) para (la jefa/el jefe) y nos otorgue su (gloria/presencia).

Minutos después de que pronunció estas palabras, un insecto de un tamaño colosal que más tarde los testigos dirían que medía un aproximado de 100 metros, emergió de entre las aguas. Si bien para el momento los civiles cercanos ya habían sido evacuados, este suceso fue muy difícil de ocultar después. El gran insecto comenzó a caminar hacía el campo de batalla, donde la mayoría de C.I. ya había sido exterminada para el momento, entonces empezó a aplastar a todos los cadáveres pululantes hasta formar una masa sanguinolenta bajo sus pies.

Mientras esto sucedía, en otro lugar el presidente Chileno Sebastián Piñera estaba llamando al primer ministro del Reino Unido Alexander Boris de Pfeffel Johnson, autorizando un bombardeo atómico en su propio territorio en pos de la paz internacional, si C.I. lograba tomar control nadie sabía lo que pasaría.

Antes de que terminaran las negociaciones, el insecto colosal fue absorbido por los cuerpos destrozados bajo sus pies que subían por todo su cuerpo para inmovilizarlo, a lo que PIAM logró usar los pilotos U.G.D. para derribarlo y acabar con él. La batalla había terminado por el momento, y si bien era una victoria… ¿a qué costo? 3 de las 12 unidades habían caído, cerca de 10,000 personas habían muerto e incluso la Sociedad del Siervo Eterno tuvo que involucrarse en el asunto; aunque la sociedad fue la que mejor salió del conflicto ya que no tuvo perdidas debido al ritual que se había llevado a cabo cuando inició el conflicto.

Mientras unos festejaban la victoria momentánea, otros se dieron cuenta de algo.

Si las cosas siguen así, es probable que no podamos seguir controlando las cosas

Los ataques que la C.I. dirigía eran cada vez más aleatorios, cada vez más potentes y PIAM no podía quedarse de manos cruzadas ante la presión internacional.


—Von Tarviss, entiendo perfectamente que solo tratabas de ayudar, pero entiende que no podemos hacernos de la vista gorda. Alteraste el ciclo del Samsara por tercera ocasión en lo que va del año, no podemos permitirnos esto — Le comentó Adán Gal Gh-Yad, mientras observaba el video repetirse en la pantalla.

—Si tus guerreros no fueran unos inútiles, harían un mejor trabajo vivos que muertos. La humanidad se encuentra debilitada y si no encontramos una solución para los problemas actuales… me temo que no podré seguir a este ritmo — le contestó el Sacerdote mayor Von Tarviss, líder general de la casta de los sectarios al hombre avejentado que se encontraba frente a él.

—Si aún estuviera joven sabes que me encantaría ir al campo de batalla. Las guerras ya no son lo que eran en mi tiempo, desde Napoleón que no voy al campo de batalla y mis tácticas militares están prohibidas por el congreso de Ginebra… Uno ya no puede clavar las cabezas de sus enemigos en estacas sin que un consejo de guerra lo condene a muerte — Adán Gal Gh-Yad se descubre el cuello y le muestra unas cicatrices en el cuello — La última vez, duré colgado 3 días. Cómo verás mi buen amigo, aún tengo las cicatrices—.

—Ya me lo habías contado con anterioridad, Gal Gh-Yad. Parece que la edad por fin te está dejando senil — le muestra una pícara sonrisa, mientras abre una botella de vino — Mira… somos buenos amigos, pero no puedo seguir limpiándole el trasero a PIAM cada que algo se les sale de control. Cuando me llamaste diciendo que una pitonisa te advirtió en sueños sobre un satélite bélico de C.I. fue muy surreal—.

—Ajá, me lo dice el nigromante sectario — Von Tarviss le sirve una copa de vino a Gal Gh-Yad y luego se sirve una para él — Oh, gracias por el vino. No te guardo rencor por tus acciones, Von Tarviss, y de nuevo te agradezco. Pero hay otros métodos…—


Mimrich Kha-mbrert, el regente de C.I. derrotado, volvió a la colonia en Perú. Mientras estaba revisando el estado de las probetas donde se encontraban los futuros soldado de C.I., se dio cuenta de un hecho extraño. Había una Llama detrás de él…

¿Qué demonios?

Ahora que se daba cuenta, había llamas en todas las probetas. Pequeñas llamas crecían en cada tubo, llamas en llamas que llaman a más llamas en llamas por todas partes, incluso su piel se estaba empezando a transformar en llamas. Sentía como su cuerpo era consumido por completo por las llamas, el proceso era extremadamente doloroso y ardiente. Las llamas salieron por el Sabancaya, una enorme erupción de llamas humeantes salió desde dentro.

Las llamas llamaron a sus llamas, y lograron salir en libertad. ¿A dónde iban? a la tierra más allá de los conceptos, más allá de las palabras. Ellos iban a la tierra de las llamas en llamas que llaman a más llamas que sirven a llamas la llama en llamas que llama a las llamas en llamas llamando a llamas en llamas que llaman a las llamas en llamas que…

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